Cuarta etapa

Cuarta etapa

La rue de la Régence, el Palacio de Justicia y el barrio de Marolles

Neoclasicismo, neobarroco y eclecticismo

Aprovecha la ocasión para visitar la rue de la Régence, en dirección del Palacio de Justicia, y descubrir una amalgama arquitectónica ecléctica, neobarroca y neoclásica a lo largo de la calle. Nada más salir de la plaza, a tu izquierda, podrás admirar el antiguo Palacio del Conde de Flandes. En la actualidad, el Tribunal de Cuentas se aloja en este soberbio y ecléctico edificio neobarroco. A pocos pasos de ahí, se sitúan al otro lado de la calle los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica, enmarcados en un edificio de estilo ecléctico decantado por una estética clásica. 

Justo antes de llegar al barrio del Sablon, nos encontramos con un nuevo anacronismo: la antigua ampliación del Tribunal de Cuentas, reconvertida en el Centro Cultural Coreano, representa un pequeño ejemplo de arquitectura brutalista en este mar de Neoclasicismo que es el Barrio Real.

Es imposible ignorar la impresionante iglesia de Notre-Dame du Sablon, que separa el Grand Sablon (a la derecha, detrás de la iglesia) del Petit Sablon (a la izquierda). Esta edificación gótica, construida durante los siglos XV y XVI, se restauró y modificó a finales del siglo XIX con un apego preferencial por el estilo neogótico.

Si te apetece tomar un descanso, puedes hacerlo disfrutando del verdor del Petit Sablon o visitando alguno de los cafés y bares del Grand Sablon.

Vuelve a la rue de la Régence, en dirección del Palacio de Justicia. Al llegar a la esquina, en el n.º 9, se encuentra un antiguo palacete ecléctico, de estilo neo-Luis XVI, y reformado a finales de la década de 1980 en estilo posmodernista (¡otro anacronismo!). Eclecticismo y Neoclasicismo en los números 11, 13, 15, 21, 23, 24, 25, 26, 27 (con un toque neorrenacentista), 29 (la institución Sœurs de Notre-Dame, con un toque neobarroco), 33, 34-48 y 67.

Al otro lado de la calle, no dejes de visitar el Conservatorio Real, de estilo neorrenacentista francés y, más alejado, en el n.º 32, la sinagoga de Bruselas, construida entre 1785 y 1878 en estilo romano-bizantino.

Por último, te encontrarás frente al imponente Palacio de Justicia de Bruselas, en la plaza Poelaert, que toma su nombre del arquitecto que diseñó el edificio en 1682 y cuya construcción, en estilo ecléctico con inspiración greco-romana, transcurrió entre 1866 y 1883. Este edificio permanecerá como uno de los monumentos más notables de la Europa del siglo XIX.

Llegó el momento de dirigirse al barrio de Marolles. Súbete en el ascensor, que se encuentra a la derecha del Palacio de Justicia, y accede a la parte baja de la ciudad. Date un paseo hasta la plaza y asómate por la rue Haute para alucinar con la amalgama arquitectónica que posee este barrio, con edificios que datan desde el siglo XVI hasta el XIX. En particular, podrás admirar la casa Bruegel, en el n.º 132, construida en el siglo XVI en estilo renacentista flamenco; esta perteneció a la familia del reconocido pintor Pierre Bruegel el Viejo.