03 agosto 2026
Bienvenido a la época de la posguerra. Con esta ruta podrás observar los estilos más abundantes y diversos de una ciudad donde todo tiene cabida, desde el modernismo o el brutalismo hasta la arquitectura contemporánea y las «torres de cristal».
Se trata de una visita que tocará todos los palos ya que, aunque Bruselas sea un verdadero museo al aire libre, lo cierto es que su museografía no siempre se ajusta a un orden cronológico de tendencias y estilos.
Le recomendamos utilizar el transporte público en este itinerario. Haga clic aquí para saber cómo desplazarse por la ciudad.
Primera etapa
El Atomium, una proeza tecnológica
Te invitamos a empezar la ruta dirigiéndote a Heysel para admirar y explorar uno de los edificios más emblemáticos de Bruselas: el Atomium. Creado para la Exposición Universal de 1958, la estructura es un diseño del ingeniero André Waterkeyn y su construcción estuvo a cargo de los arquitectos André y Jean Polak. El Atomium, cuya destrucción estaba planificada una vez finalizada la exposición, representa la malla de un cristal de hierro (estructura cúbica centrada) agrandada 165 mil millones de veces. Al contrario de lo que se piensa, el Atomium no es un átomo, sino que cada una de sus esferas representa un átomo de hierro. Su exterior fue objeto de una exhaustiva restauración entre 2004 y 2006, ocasión en la que se reemplazaron sus placas de aluminio por placas de acero inoxidable. También se instalaron 2970 lámparas led para iluminarlo al llegar el atardecer. No dudes en visitarlo e, incluso, subir hasta la esfera superior para admirar las impresionantes vistas de la ciudad. También es posible comer allí. Si el diseño es tu pasión, podrás saciar tu interés justo al lado, en el Museo del Diseño de Bruselas.
Coge el metro hasta la Estación Central.
Funcionalismo, modernismo y brutalismo
¡Aprovecha para contemplar la estación de estilo internacional diseñado por el propio Horta! El proyecto, que se remonta a principios del siglo XX, se vio interrumpido por la Primera Guerra Mundial y, posteriormente, por la crisis financiera que siguió al crac del 29. El progreso de los trabajos también se vio interrumpido durante la Segunda Guerra Mundial. En 1947, tras la muerte del arquitecto, fue a Maxime Brunfaut, hijo del arquitecto Fernand Brunfaut, a quien se confió la tarea de culminar los trabajos.
Dirígete a la explanada frente a la estación. Si ya has visitado el Atomium, sabrás que Sabena fue una mítica empresa de aviación belga (declarada en quiebra en 2001). En el bulevar de l’Impératrice, ocupando los números 13 y 15, se encuentra el antiguo Air Terminus Sabena, un edificio funcionalista de 1954 diseñado por el ya mencionado Maxime Brunfaut. En aquella época, los viajeros que iban a coger el avión podían facturar sus maletas allí antes de ir al aeropuerto en tren. Justo al lado, está Vivaqua Court. Construido en 1965 por los arquitectos Léon Stynen y Paul de Meyer, este edificio de arquitectura moderna se llamaba originalmente Telex y estaba destinado a la Régie des Télégraphes et Téléphones (Administración de Telégrafos y Teléfonos) o «R. T. T.». En 2010 fue objeto de una restauración a cargo del estudio Crepain Binst Architecture.
Continúa por el bulevar Berlaimont. A tu derecha encontrarás el Banco Nacional de Bélgica. El edificio, diseñado por Marcel Van Goethem antes de la Segunda Guerra Mundial, ostenta una fachada modernista de 200 m de largo y se terminó de construir en 1948. Casi en frente, en el n.º 56, se encuentra la imprenta del Banco Nacional, otra construcción modernista, datando esta de 1950 y diseñada también por Marcel Van Goethem.
Próxima parada: otra estación. En el n.º 34 del bulevar Pacheco se encuentra la entrada de la Estación del Congreso, cuya fachada destaca por su estilo internacional y moderno. Construida entre 1948 y 1952, su arquitecto también fue Maxime Brunfaut, presidente, en aquella época, de la Oficina de Enlace Norte-Sur de Bruselas. En el n.º 44 se sitúa el antiguo (e imponente) Crédit Communal y sus extraños vidrios verdes, un edificio brutalista infravalorado construido entre 1967 y 1971, siendo sus arquitectos Marcel Lambrichs, Casimir Grochowski, Daniel de Laveleye, Alphonse Van Impe y Roger Delfosse. En la actualidad, es la sede de la Oficina de Extranjería.
En frente, la Tour des Finances (torre de las finanzas), inaugurada en 1983 y diseñada y construida por Hugo Van Kuyck, Marcel Lambrichs, Léon Stynen y Jaspers-Eyers. Damos una pequeña marcha atrás en el tiempo: frente a la torre se encuentra el Botanique, un jardín botánico en el que domina la construcción neoclásica que se remonta a 1826 y cuyo diseño, al que contribuyeron Pierre François Gineste y Jean-Baptiste Meeus-Wauter, se debe al arquitecto Tilman-François Suys. En él se alberga hoy el Centro Cultural de la Federación Valonia-Bruselas.
Dejando la Tour des Finances por la derecha podrás admirar los edificios de cristal del barrio Norte, dignos de una visita al final del día si aún te quedan fuerzas. Detrás de la torre se sitúa la Ciudad Administrativa, un largo edificio de cristal coloreado construido en estilo funcionalista y diseñado por Hugo Van Kuyck y Marcel Lambrichs (los mismos arquitectos de la Tour de Finances), así como por Georges Riquier y Groupe Alpha, cuyo trabajo se extendió de 1958 a 1983. Atraviesa el jardín y luego las fuentes: detrás del original muro que hay en frente se ocultan las escaleras que conducen a la explanada del Congreso. Una vez en lo alto, ¡disfruta de las vistas de la capital!
Segunda etapa
Pasa por la columna del Congreso (que alberga la tumba del soldado desconocido) y dirígete a la plaza Surlet Chockier para contemplar el edifico situado en el número 15-17. Esta construcción posmodernista de 1992 es la sede del gobierno de la Federación Valonia-Bruselas; obra del estudio del Atelier d’Architecture de Genval (y si quieres hacer una pausa, podrás tomarte un descanso en la hermosa plaza de la Liberté, que se encuentra por el camino).
De estilo decididamente más contemporáneo, el MeetDistrict Spectrum (en el n.º 12 del bulevar Bischoffsheim) es un edificio inaugurado en 2019 que sigue la corriente del diseño pasivo y cuya autoría recae en Jaspers-Eyers. Si te gustan las torres de cristal, entonces puedes atravesar el bulevar para admirar la torre Astro con sus blancas rayas verticales, una obra concebida por Albert De Doncker en 1976 y restaurada en el periodo 2014-2016. De camino a la torre Madou podrás echar un vistazo al proyecto Marignan, en el n.º 41 de la rue Scailquin, que toma su nombre del antiguo cine que allí se ubicaba, y que ahora se transforma en centro cultural. Por el momento, el proyecto, a cargo de Manger Nielsen Architects, sigue en construcción, pero su aspecto singular bien merece el desvío.
Da media vuelta para retomar la marcha hacia la torre Madou. Construida entre 1963 y 1965 según los planos de Robert Goffaux, fue objeto de una restauración entre 2002 y 2003 para albergar las oficinas de la Comisión Europea.
Puedes ir desde allí hasta la estación de metro Madou, donde podrás hacer el trayecto hasta la Porte de Namur. Toma la salida n.º 6 para llegar a la nueva sede de la aseguradora AXA, inaugurada en 2017, y cuyo diseño se debe al estudio A2RC Architects. Una impresionante obra que une dos edificios existentes mediante una nueva construcción, armonizado el conjunto con una exoestructura metálica: una hermosísima edificación que también deslumbra de noche. El edificio Marnix, construido a finales de la década de 1950, te hará retroceder en el tiempo para volver al modernismo de la posguerra. Se trata, a su vez, de una de las escasas obras del estadounidense Gordon Bunshaft en Europa. El edificio también debe su renombre a su iluminación nocturna.
Tercera etapa
Desde allí, deberías poder llegar a la plaza de Luxemburgo (tanto a pie como en autobús). ¡Bienvenido al Barrio Europeo! En este barrio resulta difícil enumerar por completo la cantidad de edificios contemporáneos (e interesantes). Comienza por el ineludible Espace Léopold, donde se encuentran, entre otros, el edificio Paul-Henri-Spaak, diseñado por Michel Boucquillon en colaboración con la Association des Architectes du CIC, inaugurado en 1993 y sede del Parlamento Europeo. Aunque no sea fácil apreciar toda la amplitud de la construcción a nivel del suelo, no te arrepentirás de hacer este recorrido que pasa por el parque Léopold. Visitar el lugar es posible.
Un nuevo salto en el tiempo de la mano del muy moderno y colorido edificio Wilfried Martens (que también pertenece al Parlamento), ubicado en el n.º 80 de la rue Belliard. Su construcción estuvo a cargo de BESIX y Jacques Delens y culminó en 2016.
Desde el edificio se divisa a lo lejos la pasarela Belliard, que corona la calle. Su creación se remonta a 1983 y se puso a cargo del estudio de arquitectura Group Planning, uno de los mayores actores de la arquitectura posmodernista belga en la década de los ochenta.
Volvemos a hacer un salto hacia el brutalismo con los edificios situados en los números 53 y 55 de la rue Arlon, diseñados por Jean Verschuere y culminados en 1968.
Continúa la exploración del centro del Barrio Europeo visitando The One, en el n.º 103 de la rue de la Loi, un edificio surgido del nuevo plan de acondicionamiento de la vía pública y su entorno. Culminado en 2018, su diseño se debe al estudio de arquitectura B2Ai architects. Más allá se encuentran dos edificaciones de cristal: en el n.º 145 de la misma calle, el edificio Lex, construido por el estudio Jaspers-Eyers en 2006 y que alberga oficinas de la Comisión Europea; y frente a este, en el n.º 170, el edificio Charlemagne, que también alberga oficinas de la Comisión y fue construido originalmente por Jacques Cuisinier en 1967, siendo restaurado entre 1995 y 1998 con la colaboración del arquitecto alemán Helmut Jahn.
A un lado del edificio Lex queda el edificio Europa (anteriormente «Résidence Palace»), utilizado como extensión de la sede del Consejo de la Unión Europea. Fue concebido por Philippe Samyn and Partners en colaboración con Studio Valle Progettazioni y se inauguró en 2016. Decora su fachada un mosaico de viejos marcos de madera recuperados de reformas o demoliciones de todos los países europeos. En el interior puede verse un ánfora gigante de vidrio esmerilado que sirve de «farol» por la noche.
Y enfrente, en el n.º 200 de la rue de la Loi, tenemos el mítico Berlaymont, construido originalmente entre 1963 y 1969 por Lucien De Vestel, Jean Gilson y André y Jean Polak. El edificio toma su nombre de un antiguo internado para chicas jóvenes, el convento de las Dames de Berlaymont, fundado en 1625 y expropiado para dar paso al futuro Palacio de Justicia de Bruselas. Se instaló en las cercanías de la rue de la Loi en 1864 y, en 1960, el Estado belga compró el terreno para albergar la Comisión. En 1991, se inició una gran obra para eliminar el amianto que no concluyó hasta 2004. Ese mismo año se vendió el edificio a la Comisión.
Antes de continuar, puedes hacer una parada en el Parque del Cincuentenario y admirar el Palacio del Cincuentenario, construido en 1880 para celebrar los 50 años de la independencia de Bélgica. Y si te gustan las vistas panorámicas, súbete a lo más alto de la arquería, a través del Museo del Ejército y de la Historia Militar, comprando una entrada al museo. Desde allí arriba, tendrás podrás apreciar el conjunto de los edificios y el estilo urbanístico del Barrio Europeo.
Cuarta etapa
Dirígete a la parada de la Estación Boitsfort de la STIB. En los números 187 y 189 de la chaussée de La Hulpe se ven los 5 inmuebles de las oficinas que componen el LH 187, construidos en estilo funcionalista y modernista de posguerra según la concepción de Constantin Brodzki y Marcel Lambrichs (¡otra vez él!) en 1976. Y justo al lado se encuentra el mítico (y magnífico) CBR, inmueble brutalista y funcionalista, concebido por los mismos arquitectos y construido entre 1967 y 1970.
En frente se sitúa el Glaverbel, en el n.º 166 de la misma chausée de la Hulpe: un inmueble de oficinas funcionalista circular, de estilo internacional, concebido por los arquitectos André Jacqmain, Renaat Braem, Victor Mulpas y Pierre Guillissen en 1967 y restaurado en 1998.
Más abajo, en los números 150 y 154, podemos observar los HULPE I y II, dos bloques de oficinas de estilo funcionalista.
Para continuar con la ruta, toma el tranvía n.º 8 (desde la parada Coccinelle) dirección Roodebeek y desciende en Tenreuken (5 paradas), donde podrás admirar, en el n.º 25 del bulevar du Souveran, la antigua e impresionante sede de la Royale Belge (y su parque), inaugurada en 1970 y diseñada en estilo internacional por René Stapels y Pierre Dufau. Objeto de una reciente transformación, el edificio ha pasado a tener una multitud de usos y abrirá sus puertas en 2023. Albergará un hotel, restaurantes, oficinas, salas de reuniones, un gimnasio, un mercado de alimentos e incluso una piscina al aire libre. El complejo se integra en un histórico parque de varias hectáreas. Los responsables de los trabajos han sido los arquitectos Peter St John, Dirk Somers, DDS+ y Ma2by.
Quinta etapa
Ve hacia la Estación del Norte. Si te gustan las torres de cristal, en esta zona central de negocios tendrás todas las que quieras. En particular, tienes que visitar las North Galaxy Towers y el Ellipse Building, tomando el bulevar Albert II hacia la izquierda, aunque también te sugerimos remontar el bulevar hacia la derecha; al llegar a la esquina, encontrarás las torres Proximus, dos torres gemelas de estilo posmodernista construidas entre 1994 y 1996 por Jaspers-Eyers. Justo al lado está el Phoenix, una edificación que alberga la aseguradora Baloise Belgium. Su construcción se debe a abv+ architecten y fue objeto de una restauración entre 2018 y 2020. A continuación, el Hendrik Conscience, en el n.º 15, diseñado por Michel Jaspers, construido en 1998 y restaurado en 2018. Otro edificio digno de mención es el Seven, que ocupa los números 7/9 del bulevar Albert II. En 2019, el estudio Jaspers-Eyers lo restauró y lo reestructuró.
Frente al Seven, tres edificios posmodernistas idénticos que albergan diversos servicios públicos federales, los North Gate I, II y III, obra del estudio Jaspers-Eyers y del Atelier d'Architecture de Genval entre 1991 y 1994. Y al lado, el muy reciente Quatuor, formado por cuatro torres de oficinas y espacios de cotrabajo, también concebidas por Jaspers-Eyers (el diseño de los espacios de cotrabajo se debe a la artista belga Lous et les Yakuzas). En la esquina de enfrente, la torre Baudouin, construida entre 1988 y 1992 por el Atelier d'Architecture de Genval.
Paséate por la plaza Rogier y echa un vistazo a la torre homónima, construida entre 2003 y 2006 por los arquitectos Philippe Samyn et Michel Jaspers en estilo moderno. También digna de contemplación por la noche dada su colorida iluminación. La cubierta de la plaza, concluida en 2017, es un diseño de Xaveer De Geyter y Michel Desvigne.
Tienes varias opciones al llegar a este punto. O ya has tenido suficiente y necesitas descansar (si has llegado hasta aquí, no está nadar mal), o bien no has tenido suficiente con esta dosis de arquitectura. En ese caso, puedes pasar por la derecha de la torre Rogier para descubrir aún más edificios. También es posible finalizar el recorrido visitando alguno de los últimos tesoros que te proponemos y que bien merecen un desvío (no obstante, tendrás que caminar un poco más, no te vamos a mentir).
En la próxima parada se sitúa un imprescindible del funcionalismo: el edificio Marais, en el n.º 2 de la rue du Marais, antigua sede de la institución CGER y resultado del diseño de Marcel Lambrichs (sí, ¡otra vez él!) construido entre 1969 y 1974. Remonta la calle para descubrir, en la esquina de la rue de la Montagne des Herbes Potagères, otra edificación que perteneció a la CGER y que erigió Alfred Chambo entre 1947 y 1953, siguiendo un estilo moderno e inspirado del neo arte francés. Si bien es un edificio de oficinas, también alberga una zona de restauración llamada The Wolf.
Pequeño flashback al atravesar las Galerías Saint-Hubert, una de las primeras galerías comerciales techadas del mundo, obra del arquitecto Jean-Pierre Cluysenaar que se remonta a 1846.
Asciende por la hermosa rue des Éperonniers hasta llegar al n.º 77 de la rue Lombard, donde descubrirás, como no, al Lombard 77. Este extraño cubo de cristal diseñado por Marcos Álvarez está adosado a un edificio ya existente y data de 2013. Hoy es la sede del Parlamento francoparlante de Bruselas.
Agradable regreso al brutalismo gracias a la antigua (y asombrosa) sede de la Confédération Construction, en los números 34-42 de la misma calle. Brutalismo puro combinado con el modernismo de la posguerra, el edificio data de 1968 y es obra de los arquitectos Marcel Lambrichs, Casimir Grochowski y Daniel de Laveleye. En la actualidad, está a la espera de su próxima remodelación.
Como colofón, da una media vuelta más en dirección del Parlamento bruselense (en el n.º 69), edificio de un singular aspecto arquitectónico. La planta baja data de su construcción original en 1696 y el primer piso se remonta a principios del siglo XX. Al final, hacia 1995, se decidió construir un nuevo hemiciclo con cristalera que coronara la parte alta del edificio, claramente visible desde la plaza Saint-Jean y que recuerda la ocasión como una zambullida en lo moderno y lo contemporáneo.