Segundo día de aventuras en Bruselas. Poneos unos buenos zapatos para caminar, porque hoy toca visitar las zonas verdes de la ciudad. Desayunad algo rápido en la plaza Flagey y sumergíos en el romanticismo durante toda la mañana con un paseo por los estanques de Ixelles y por el parque de la abadía de la Cambre.
Subid por la avenida Louise y tomad el tranvía 8 o el 93 en dirección Bailli, donde podréis pasear por el barrio de Châtelain, conocido por sus tiendas y restaurantes de moda y, sobre todo, donde reina el Art Nouveau. En el Museo Horta, parada obligatoria, podréis descubrir la casa del artista y las maravillas de su ingenio. A continuación, puede interesaros dar un paseo por la zona en busca de la Casa Ciamberlani, el Hotel Solvay o la Casa Otlet.
¿Tanto caminar os ha abierto el apetito? Pues estáis de suerte, porque este es un barrio de foodies: Mendo, La General, Odette en Ville, Sao Thai Cuisine, Old Boy, Seino, Ricciocapriccio, Nyyo y Chatelaine du Liban… Y antes continuar con la ruta, podéis descansar en el parque Faider, escondido tras la puerta del número 86.
Nada mejor como cambiar de aires y visitar un tesoro de la arquitectura Art Déco para pasar la tarde: hablamos de la Villa Empain - Fundación Boghossian. Esta villa, renovada a la perfección, es hoy un centro de arte y diálogo entre las culturas de Oriente y Occidente. Los bordes de su increíble piscina exterior son ideales para una escapada romántica. ¿Le gusta la arquitectura y los jardines? Siga hasta la Casa de van Buuren. Construida por David y Alice van Buuren, una pareja encantadora apasionada por el arte, esta casa Art Déco está rodeada de magníficos jardines. Laberintos, huertos y parterres en forma de corazón conforman un conjunto de lo más singular.
Terminad el día respirando aire puro en el pulmón verde de Bruselas: ¡el bosque de la Cambre! Los senderos, el lago, la naturaleza... En definitiva, se os llenará el cuerpo de romanticismo. ¿Y por qué no terminar el día con una cena para dos en el Chalet Robinson? Este restaurante está situado en una isla en el centro de un lago y sólo se puede llegar en barca. ¡Qué casa tan singular!