Comienza descubriendo el Barrio Europeo. Desde el Parlamentarium y la Casa de la Historia Europea hasta elInstituto de Ciencias Naturales, este viaje te adentrará en la política y el pasado. Para reponer fuerzas, puedes ir a la cafetería Grand Central, donde te espera un generoso brunch.
DÍA 3 - Interludio histórico y joyas arquitectónicas
Sobre todo, no te dejes impresionar por la fría arquitectura burocrática. Puede ocultar algunos espacios encantadores, como el parque Léopold, antiguo zoo, y las plazas Ambiorix, Marie-Louise y Marguerite, realzadas por edificios neorrenacentistas, neogóticos y art nouveau. Cerca de allí se alza orgullosa la Casa Saint-Cyr, diseñada por el arquitecto Gustave Strauven, y el Hotel van Eetvelde, una importante obra de Victor Horta.
A continuación, pasea por el parque del Cincuentenario, donde los restos militares se mezclan con el arte y la historia. Construido en 1880 con motivo del 50 aniversario de Bélgica, este entorno verde está dominado por un imponente arco del triunfo, cuya cima ofrece una vista panorámica única de la ciudad. Al pasear por los senderos, entre monumentos y esculturas, encontrarás numerosos lugares de interés cultural: el Real Museo del Ejército y de Historia Militar, el Museo de Arte e Historia, Autoworld... Y, con buen tiempo, la guinguette Maurice te invita a un delicioso descanso.
Termina el paseo con estilo admirando una de las joyas del art nouveau bruselense: la Maison Cauchie, hogar de los artistas Paul Cauchie y Caroline Voet. Y si se te hace un nudo en el estómago, haz una parada en Origine, Mina Madeh o la emblemática Maison Antoine para recuperar fuerzas.