Primera etapa
Primera etapa
Dirígete a la torre Anneessens, entre los números 34 y 36 del bulevar l'Empereur, para ver uno de los vestigios mejor conservados de la primera muralla de Bruselas. Con 7 puertas y 50 torres, esta muralla construida a principios del siglo XIII se extiende a lo largo de 4 km. Otro vestigio de la muralla original que protegía Bruselas se encuentra en dirección de la rue de Villers, donde se conservan una cortina defensiva y otra torre de arenisca, la torre de Villers.
Tras esto, puedes acercarte al edificio de la Bolsa para visitar Bruxella 1238, un yacimiento arqueológico con restos de un convento regentado por la orden franciscana, presente en la ciudad desde 1238. Uno de los atractivos de este yacimiento es la tumba del duque Juan I de Brabante, muerto en 1294.
(Y, ya que estás aquí, no dudes en echarle un vistazo a la Bolsa: este increíble y ecléctico edificio de estilo neorrenacentista fue inaugurado en 1873 y fue diseñado por los arquitectos Léon-Pièrre Suys y Jules Brunfaut. La Bolsa alberga el Belgian Beer World, un museo con todo lo que hay que saber sobre la cerveza belga.)
Detrás de la Bolsa se encuentra la iglesia de San Nicolás, una de las primeras cuatro iglesias de la ciudad. Aunque haya desaparecido la construcción original, fechada en el siglo XII y de estilo románico, su coro, que data de 1381, sigue en pie. Tras sufrir numerosos daños, la fachada se reconstruyó en 1956.
Otros lugares que podrían interesarte son la torre Negra (que también pertenecía a la primera muralla de Bruselas) y los restos del palacio de Coudenberg, en la plaza de los Palacios (plaza que podrás explorar posteriormente si optas por esta ruta). El palacio, cuyos orígenes se remontan al siglo XI, quedó destruido a causa de un incendio en 1731. No obstante, es posible explorar los restos de las cocinas, las bodegas del cuerpo central del edificio y los cimientos del famoso salón ceremonial Aula Magna, donde Carlos V (1500-1558) abdicó en 1555.