Tercera etapa
Tercera etapa
Dirígete a la Plaza Real.
Puede que nos encontremos con algunos anacronismos a lo largo del camino: en el n.º 31 de la rue Ravenstein se encuentra la moderna sede de BNP Paribas Fortis, culminada en 2021, cuyo edifico está rodeado de unas modernas columnas de hormigón de color blanco. Y justo al lado se encuentra BOZAR (el Palacio de Bellas Artes), una construcción art déco diseñada por Víctor Horta que abrió sus puertas en 1929.
Remóntate a épocas más antiguas: al lado del BOZAR, en el n.º 3 de la calle Ravenstein, se encuentra el antiguo palacete Clèves-Ravenstein, de estilo gótico tardío y construido entre finales del siglo XV y principios del XVI. Tras esto, sigue por la rue Coudenberg, la calle que asciende, hasta llegar a la Plaza Real.
Otro fallo en la Matrix: en el n.º 68 de la misma calle se encuentra la antigua farmacia inglesa de Charles Delacre (sí, el mismísimo creador de las galletas Delacre). No te dejes engañar por su aspecto antiguo: el local, de estilo neogótico, se construyó en 1898 según los planos del arquitecto Paul Saintenoy. Ese mismo año comenzó la construcción (que duraría dos años) de una de las joyas del art nouveau en Bruselas: la tienda Old England, también diseñada por el arquitecto Paul Saintenoy, donde hoy se encuentra el Museo de Instrumentos Musicales (una vez más, que no cunda el pánico; la ruta sobre el art nouveau es el segundo día). Ya que estás aquí, no dudes en acercarte al mirador del Mont des Arts para contemplar las bellas vistas de la parte baja de la ciudad.
¡Volvemos al siglo XVIII! Dejando atrás la rue Coudenberg llegarás a la Plaza Real (en la que se encuentran los vestigios del palacio de Coudenberg, por si acaso caso quieres visitarlos). Neoclásica, rectangular y simétrica, la plaza alberga maravillas como la iglesia Saint-Jacques-sur-Coudenberg, la estatua de Godofredo de Bouillon, la oficina turística BIP y, en el otro lado, el Museo Magritte, parte integrante de los Museos Reales de Bellas Artes.
Si caminas hacia la plaza de los Palacios, te encontrarás con el majestuoso Palacio Real. Este palacio neoclásico, resultado del agrupamiento de varios edificios, pertenece hoy al Estado belga, quien lo pone a disposición del rey como lugar de trabajo. Frente al palacio, el parque de Bruselas (antiguamente el parque Real), un jardín a la francesa y de estilo neoclásico que, además, posee un conjunto geométrico forestal trazado en el siglo XVIII y repleto de estatuas que datan de principios del siglo XIX. Y del otro lado del parque, el Palacio de la Nación, sede del parlamento del país, también de estilo neoclásico al igual que los edificios que rodean el citado parque.
¿Ya has acabado con la ruta? Entonces puedes volver a la Plaza Real y acercarte a la plaza du Musée para explorar el palacio de Carlos de Lorena, la Capilla Real Protestante y el Palacio de la Industria Nacional, un impresionante conjunto neoclásico construido durante la segunda mitad del siglo XVIII y objeto de transformaciones durante el siglo XIX.