Tomad el metro de vuelta a la Porte de Hal, porque un tour por Bruselas no estaría completo sin una excursión al barrio fiestero que es Saint-Gilles. Os encantará el Parvis, con su pintoresca iglesia y sus bares y restaurantes de moda. ¿Y qué es lo más destacado de Saint-Gilles? La Brasserie Verschueren, la Brasserie de l'Union y el Café Maison du Peuple. En la esquina de la rue de Moscou se encuentra el bar de L'Ermitage, ¡otro lugar que no podéis perderos!
También se come bien en la hermosa plaza Maurice Van Meenen. Una amplia carta de cervezas y una comida decente te esperan en el Café La Biche, por ejemplo. También son muy recomendables el restaurante sirio My Tannour y el bistro Le 203.
A continuación, acércate con tus amigos al barrio de Châtelain para descubrir más concept stores, edificios que son joyas del Art Nouveau (¡empezando por el Museo Horta!) y bares acogedores.
Ya está, en 72 horas os habéis recorrido toda Bruselas… ¡Pues no! Todavía queda mucho por descubrir, pero al menos os habréis llevado un buen sabor de boca de la ciudad que, con un poco de suerte, os habrá dado ganas de volver.