El Barrio Europeo es conocido por ser un barrio de oficinas moderno y densamente edificado por el que pasan muchas carreteras urbanas. Pero esta visión algo simplista no refleja todo lo que el barrio te tiene preparado.
En muchos lugares, como la plaza De Meeûs o el parque Léopold, todavía se respira el ambiente de la época en que la alta burguesía construía grandes casas y parques para alejarse del ruidoso centro de la ciudad. En los últimos años, también se ha hecho un gran esfuerzo para que la zona sea más mixta, con más viviendas, comercios y espacios peatonales.
Las instituciones europeas son más accesibles al público que nunca, teniendo la oportunidad de asistir a las sesiones plenarias en el Hemiciclo del Parlamento. Y eso no es todo: el Parlamentarium, la Casa de la Historia Europea y Experience Europe te mostrarán la Unión Europea desde sus inicios y te explicarán cómo funcionan sus instituciones.
No olvides contemplar la notable arquitectura del Berlaymont y el edificio Europa, sede del Consejo Europeo.