Primera etapa

Primera etapa

Abundancia en la posguerra

Funcionalismo, modernismo y brutalismo

  

El Atomium, una proeza tecnológica

Te invitamos a empezar la ruta dirigiéndote a Heysel para admirar y explorar uno de los edificios más emblemáticos de Bruselas: el Atomium. Creado para la Exposición Universal de 1958, la estructura es un diseño del ingeniero André Waterkeyn y su construcción estuvo a cargo de los arquitectos André y Jean Polak. El Atomium, cuya destrucción estaba planificada una vez finalizada la exposición, representa la malla de un cristal de hierro (estructura cúbica centrada) agrandada 165 mil millones de veces. Al contrario de lo que se piensa, el Atomium no es un átomo, sino que cada una de sus esferas representa un átomo de hierro. Su exterior fue objeto de una exhaustiva restauración entre 2004 y 2006, ocasión en la que se reemplazaron sus placas de aluminio por placas de acero inoxidable. También se instalaron 2970 lámparas led para iluminarlo al llegar el atardecer. No dudes en visitarlo e, incluso, subir hasta la esfera superior para admirar las impresionantes vistas de la ciudad. También es posible comer allí. Si el diseño es tu pasión, podrás saciar tu interés justo al lado, en el Museo del Diseño de Bruselas.

Coge el metro hasta la Estación Central.

  

Funcionalismo, modernismo y brutalismo

¡Aprovecha para contemplar  la estación de estilo internacional diseñado por el propio Horta! El proyecto, que se remonta a principios del siglo XX, se vio interrumpido por la Primera Guerra Mundial y, posteriormente, por la crisis financiera que siguió al crac del 29. El progreso de los trabajos también se vio interrumpido durante la Segunda Guerra Mundial. En 1947, tras la muerte del arquitecto, fue a Maxime Brunfaut, hijo del arquitecto Fernand Brunfaut, a quien se confió la tarea de culminar los trabajos.

Dirígete a la explanada frente a la estación. Si ya has visitado el Atomium, sabrás que Sabena fue una mítica empresa de aviación belga (declarada en quiebra en 2001). En el bulevar de l’Impératrice, ocupando los números 13 y 15, se encuentra el antiguo Air Terminus Sabena, un edificio funcionalista de 1954 diseñado por el ya mencionado Maxime Brunfaut. En aquella época, los viajeros que iban a coger el avión podían facturar sus maletas allí antes de ir al aeropuerto en tren. Justo al lado, está Vivaqua Court. Construido en 1965 por los arquitectos Léon Stynen y Paul de Meyer, este edificio de arquitectura moderna se llamaba originalmente Telex y estaba destinado a la Régie des Télégraphes et Téléphones (Administración de Telégrafos y Teléfonos) o «R. T. T.». En 2010 fue objeto de una restauración a cargo del estudio Crepain Binst Architecture. 

Continúa por el bulevar Berlaimont. A tu derecha encontrarás el Banco Nacional de Bélgica. El edificio, diseñado por Marcel Van Goethem antes de la Segunda Guerra Mundial, ostenta una fachada modernista de 200 m de largo y se terminó de construir en 1948. Casi en frente, en el n.º 56, se encuentra la imprenta del Banco Nacional, otra construcción modernista, datando esta de 1950 y diseñada también por Marcel Van Goethem. 

Gare Centrale - Centraal Station
(Victor Horta - Maxime Brunfaut 1952)
© visit.brussels - Jean-Michel Byl - 2022
Architecture Bruxelles perspective Banque Nationale - Nationale bank© visit.brussels - Jean-Michel Byl - 2022

Próxima parada: otra estación. En el n.º 34 del bulevar Pacheco se encuentra la entrada de la Estación del Congreso, cuya fachada destaca por su estilo internacional y moderno. Construida entre 1948 y 1952, su arquitecto también fue Maxime Brunfaut, presidente, en aquella época, de la Oficina de Enlace Norte-Sur de Bruselas.  En el n.º 44 se sitúa el antiguo (e imponente) Crédit Communal y sus extraños vidrios verdes, un edificio brutalista infravalorado construido entre 1967 y 1971, siendo sus arquitectos Marcel Lambrichs, Casimir Grochowski, Daniel de Laveleye, Alphonse Van Impe y Roger Delfosse. En la actualidad, es la sede de la Oficina de Extranjería.

En frente, la Tour des Finances (torre de las finanzas), inaugurada en 1983 y diseñada y construida por Hugo Van Kuyck, Marcel Lambrichs, Léon Stynen y Jaspers-Eyers. Damos una pequeña marcha atrás en el tiempo: frente a la torre se encuentra el Botanique, un jardín botánico en el que domina la construcción neoclásica que se remonta a 1826 y cuyo diseño, al que contribuyeron Pierre François Gineste y Jean-Baptiste Meeus-Wauter, se debe al arquitecto Tilman-François Suys. En él se alberga hoy el Centro Cultural de la Federación Valonia-Bruselas. 

Dejando la Tour des Finances por la derecha podrás admirar los edificios de cristal del barrio Norte, dignos de una visita al final del día si aún te quedan fuerzas. Detrás de la torre se sitúa la Ciudad Administrativa, un largo edificio de cristal coloreado construido en estilo funcionalista y diseñado por Hugo Van Kuyck y Marcel Lambrichs (los mismos arquitectos de la Tour de Finances), así como por Georges Riquier y Groupe Alpha, cuyo trabajo se extendió de 1958 a 1983. Atraviesa el jardín y luego las fuentes: detrás del original muro que hay en frente se ocultan las escaleras que conducen a la explanada del Congreso. Una vez en lo alto, ¡disfruta de las vistas de la capital!