Segunda etapa

Segunda etapa

Del siglo XX al XXI

Modernismo, posmodernismo y nuevas construcciones

Pasa por la columna del Congreso (que alberga la tumba del soldado desconocido) y dirígete a la plaza Surlet Chockier para contemplar el edifico situado en el número 15-17. Esta construcción posmodernista de 1992 es la sede del gobierno de la Federación Valonia-Bruselas; obra del estudio del Atelier d’Architecture de Genval (y si quieres hacer una pausa, podrás tomarte un descanso en la hermosa plaza de la Liberté, que se encuentra por el camino). 

De estilo decididamente más contemporáneo, el MeetDistrict Spectrum (en el n.º 12 del bulevar Bischoffsheim) es un edificio inaugurado en 2019 que sigue la corriente del diseño pasivo y cuya autoría recae en Jaspers-Eyers. Si te gustan las torres de cristal, entonces puedes atravesar el bulevar para admirar la torre Astro con sus blancas rayas verticales, una obra concebida por Albert De Doncker en 1976 y restaurada en el periodo 2014-2016. De camino a la torre Madou podrás echar un vistazo al proyecto Marignan, en el n.º 41 de la rue Scailquin, que toma su nombre del antiguo cine que allí se ubicaba, y que ahora se transforma en centro cultural. Por el momento, el proyecto, a cargo de Manger Nielsen Architects, sigue en construcción, pero su aspecto singular bien merece el desvío.

Da media vuelta para retomar la marcha hacia la torre Madou. Construida entre 1963 y 1965 según los planos de Robert Goffaux, fue objeto de una restauración entre 2002 y 2003 para albergar las oficinas de la Comisión Europea. 

Puedes ir desde allí hasta la estación de metro Madou, donde podrás hacer el trayecto hasta la Porte de Namur. Toma la salida n.º 6 para llegar a la nueva sede de la aseguradora AXA, inaugurada en 2017, y cuyo diseño se debe al estudio A2RC Architects. Una impresionante obra que une dos edificios existentes mediante una nueva construcción, armonizado el conjunto con una exoestructura metálica: una hermosísima edificación que también deslumbra de noche. El edificio Marnix, construido a finales de la década de 1950, te hará retroceder en el tiempo para volver al modernismo de la posguerra. Se trata, a su vez, de una de las escasas obras del estadounidense Gordon Bunshaft en Europa. El edificio también debe su renombre a su iluminación nocturna.