¿Listos para el segundo asalto? Poneos vuestro atuendo más original y visitad el barrio de Marolles, donde podréis pasear por las numerosas tiendas de antigüedades, boutiques vintage y concept stores de moda. Además, podéis ir a la caza del tesoro cada mañana en la Place du Jeu de Balle, donde se encuentra el mítico mercadillo de antigüedades, repleto de objetos y baratijas de todos los tamaños, olores y colores: tenéis desde muñecas Barbie hasta máscaras africanas, pasando por fotos familiares o réplicas de todo tipo.
¿Algún aficionado a la música en el grupo? En caso de haberlo, le encantará curiosear en tiendas de discos como Crevette Records y Sono Ventura Records. Un poco más lejos, tú y tus amigos podréis subiros en el ascensor hasta la plaza Poelaert para disfrutar de una impresionante vista panorámica desde lo alto de la noria The View.
En esta zona tampoco faltan sitios para comer. Frente a la iglesia de la Chapelle, podréis comer en Pois Chiche y Al Jannah para degustar platos de Oriente Medio; en Lil Bao si os gusta la cocina vegana taiwanesa; o pedir un auténtico paquete de patatas fritas en la Friture de la Chapelle (place de la Chapelle).