Día 2: Marolles, el Barrio Real y Flagey

Rommelmarkt op het Vossenplein

¿Listos para el segundo asalto? Poneos vuestro atuendo más original y visitad el barrio de Marolles, donde podréis pasear por las numerosas tiendas de antigüedades, boutiques vintage y concept stores de moda. Además, podéis ir a la caza del tesoro cada mañana en la Place du Jeu de Balle, donde se encuentra el mítico mercadillo de antigüedades, repleto de objetos y baratijas de todos los tamaños, olores y colores: tenéis desde muñecas Barbie hasta máscaras africanas, pasando por fotos familiares o réplicas de todo tipo.

¿Algún aficionado a la música en el grupo? En caso de haberlo, le encantará curiosear en tiendas de discos como Crevette Records y Sono Ventura Records. Un poco más lejos, tú y tus amigos podréis subiros en el ascensor hasta la plaza Poelaert para disfrutar de una impresionante vista panorámica desde lo alto de la noria The View.

En esta zona tampoco faltan sitios para comer. Frente a la iglesia de la Chapelle, podréis comer en Pois Chiche y Al Jannah para degustar platos de Oriente Medio; en Lil Bao si os gusta la cocina vegana taiwanesa; o pedir un auténtico paquete de patatas fritas en la Friture de la Chapelle (place de la Chapelle).

Podréis dedicar la tarde al arte y la cultura. Desde Marolles podéis llegar al prestigioso Barrio Real en sólo diez minutos a pie. En ningún otro lugar encontraréis tal concentración de museos: el Bozar (también conocido como Palacio de Bellas Artes), el Museo de Instrumentos Musicales, el Museo KBR, el Museo BELvue, el Palacio Coudenberg y los Museos Reales de Bellas Artes (incluido el Museo Magritte). ¡Imposible elegir!

¿Preferís los juegos de escape? En los alrededores de la plaza Albertine podreis hacer este tipo de actividades en grupo en Enygma, Escape Room Brussels o Get Out Brussels. ¿Queréis descansar un poco? Podréis hacerlo lanzando unas cuantas hachas en Woodcutter.

En el parque de Bruselas, podréis socializar en el Kiosk Radio y terminar el día en la Galerie Bortier o en la plaza Eugène Flagey, en Ixelles, un barrio multicultural lleno de bares y restaurantes.