Comienza el día con fastuosidad visitando el Palacio Real y los museos cercanos, como el Museo Magritte, el Museo BELvue, el Palacio Coudenberg y el Museo Oldmasters, y disfruta de las impresionantes vistas desde el jardín del Monte de las Artes.
DÍA 2 - Lugares fastuosos
En los alrededores hay dos barrios con encanto: Sablon y Marolles. Desde la Place Royale hasta estos últimos, pasarás por varios edificios destacables a lo largo del camino: el Tribunal de Cuentas, antiguo palacio del Conde de Flandes, con sus fachadas neoclásicas; los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica, con su estilo ecléctico; y el mayor Palacio de Justicia del mundo, también ecléctico, en constante renovación.
Sucumbe al aroma de las pastelerías del Sablon, antes de explorar el jardín inglés del parque Egmont visita las iglesias de Notre-Dame du Sablon y Notre-Dame de la Chapelle, y descubre los tesoros ocultos de Les Marolles, lugar de tiendas de antigüedades, boutiques vintage y murales de cómics. No te pierdas el famoso Marché aux puces, en la Place du Jeu de Balle, si te gustan las gangas.
Por supuesto, podrás saciar la sed en lugares legendarios como La Fleur en Papier Doré, antiguamente conocido como «Café des artistes» y frecuentado por artistas surrealistas como René Magritte y el movimiento CoBrA.
Querrás rematar el día por todo lo alto, con un festín de reyes en uno de los renombrados restaurantes de la ciudad, como L'Écailler du Palais Royal, Au Vieux Saint-Martin, Les Brigittines, La Bonne Chère o Ploegmans.