Pasar por la plaza Van Meenen siempre será buena idea, vayas cuando vayas. Para disfrutar de una amplia carta de cervezas y una buena comida, el Café La Biche es el lugar ideal. Y, aunque no se vea la playa desde esta plaza, ¡tus sentidos reconocerán el olor a mar! En la rue de Tamines, el restaurante Fernand Obb te ofrecerá sus famosas croquetas de gambas, premiadas en numerosas ocasiones por su sabor único. ¿Quieres refrescarte un poco después de esta crujiente explosión de sabores? El Café la Pompe, que está a la vuelta de la esquina, tiene una terraza soleada y ofrece un menú refinado. Ah, y no nos podemos olvidar de The Modern Alchemist, en la Avenue Adolphe Demeur, donde podrás degustar cócteles de lujo mientras te acomodas en la terraza. ¿Buscas un buen aperitivo antes de comer en el Grabuge o en el Damoiselle? Como puedes ver, no te faltan opciones. No es nada fácil hacer una lista, así que concluiremos con lo que afirmábamos más arriba: Pasar por la plaza Van Meenen siempre será buena idea, vayas cuando vayas.