Todo lo que debes saber sobre el gofre de Bruselas

01 octubre 2025

En cualquier época del año, las calles de Bruselas desprenden un irresistible olor a gofre. Simples o rellenos, fríos o calientes, salados o dulces: ¡han conquistado corazones y estómagos en todo el mundo! ¿Dónde encontrar los mejores en la capital? He aquí algunos consejos que te ayudarán a decidirte. 

El gofre de Bruselas, ¡el retrato de una leyenda!

En cuanto a las medidas, el gofre de Bruselas es bastante generoso. Rectangular, suele tener entre 20 y 24 agujeros (una pista infalible de su identidad). Ligero como el aire, bajo su capa crujiente y espolvoreado con una nube de azúcar glas, esconde un corazón aireado, suave y de sabor sutil.

  

¿Sabías que…?

Se dice que las celdillas de los gofres se inspiraron en los panales de las colmenas. Esta anécdota parece confirmarse con la etimología de la palabra gofre, «wāfla», ¡que significaba tanto «pastel» como «panal»!

Un poco de historia

Aunque las primeras menciones del gofre de Bruselas se remontan al siglo XVI, sobre todo en los cuadros del pintor Bruegel, no fue hasta la década de 1830 cuando encontramos la primera mención escrita de este ilustre manjar. Sea como fuere, lo que está claro es que es un placer festivo, ¡sobre todo en carnaval! En su cuadro «El Rey bebe», conservado en los Museos Reales de Bellas Artes de Bruselas, el pintor Jacob Jordaens incluye gofres en el menú del banquete real. Los gofres, fruto de siglos de tradición, son un emblema de la comida callejera belga. Los bruselenses te lo dirán: los comemos sobre la marcha, a cualquier hora del día y con los dedos, ¡por supuesto! 

toile oeuvre d'art musées royaux des beaux arts de bruxelles

 

 

¿Sabías que…?

En los años 60, el rey Elvis Presley apareció en un anuncio de gofres belgas, lo que contribuyó a aumentar exponencialmente su popularidad al otro lado del Atlántico.  Canta con nosotros: «Can't help falling in love with the waffle!» 

La guerra de los gofres: ¿el de Bruselas o el de Lieja?

¿Sabías que…? En Bélgica hay dos tipos de gofre. Por un lado, el gofre de Bruselas y, por otro, el de Lieja. Más pequeño, regordete y suave, es una delicia gourmet, con perlas de azúcar fundidas en la masa. Estas pepitas proporcionan un delicioso crujido en cada bocado. 

Muerde la tradición: ¿dónde disfrutar de un buen gofre?

Para disfrutar al máximo de los gofres belgas, consulte nuestros establecimientos favoritos:

  • Maison Dandoy: ¿Sigue abierta la emblemática Maison Dandoy? Aunque su historia está ligada sobre todo a los speculoos, esta reputada empresa bruselense también lo hace muy bien con los gofres. Proveedores locales, productos de origen y en su mayoría ecológicos, aquí priman la calidad y la belleza del gesto artesanal.
  • Maison des Gaufres: Desde 1982, Antoine Akayyan ha convertido los gofres en su pasión. Entre tradición e innovación, reinventa la auténtica pastelería ofreciendo nuevos sabores y formatos. El ligero y crujiente «King size» es una de sus joyas. En el menú a la carta, descubre una combinación de gofres de Lieja y Bruselas con sabores refinados (kriek, choco-naranja, cobertura de tiramisú o Belle-Hélène).
  • Pardon: ¿Combinar gofres y café de especialidad? Ese es el reto que asumió Pardon. Gofres con tomate cherry, pera escalfada o fruta de la pasión, a este local de Saint-Gilles le gusta innovar con productos ecológicos y de temporada. Su plato estrella, el Pardon, es un pequeño gofre de brioche con relleno y helado, con innumerables y maravillosas variaciones (como el relleno de praliné, nuez tonka y chocolate negro con vainilla). En resumen, no pongas excusas, ¡ve a drisfrutarlos!
  • Fernand Obb Delicatessen: Puede que Fernand Obb sea toda una institución por sus croquetas de gambas bien abundantes, pero... ¿sabías que han reunido a dos iconos de la gastronomía belga en un solo plato? ¡Abran paso a la Gaufrite! Una fritura en forma de gofre hecha con patatas belgas. ¡Una combinación única!
  • Mokafé: ¿Estás buscando algo dulce en un entorno pintoresco? Esta pequeña cafetería situada bajo las arcadas neoclásicas de las Galerías Saint-Hubert sirve gofres deliciosos. El tradicional gofre de Bruselas, crujiente a la perfección, ¡se sirve acompañado de coulis de chocolate! PD: en el interior de las galerías, ¡nunca llueve!