El centro histórico: atracciones, cafés de culto y arcoíris

14 julio 2022

Es imposible perderse la Grand-Place si vas a Bruselas. Pero ¿sabías que te puedes encontrar con la cafetería favorita de René Magritte e incluso con auténticos cabarés LGTBQIA+ en el corazón de la ciudad? 

Visitar el centro de Bruselas es un auténtico viaje en el tiempo gracias a todo el encantador patrimonio mundial que alberga la ciudad. Pero no te dejes engañar: hay vida más allá de la ultra turística rue des Bouchers. Bruselas es una ciudad de bon vivants, así que tómatelo con calma y pásate por los puntos clave de la ciudad mientras disfrutas de una cerveza, de una buena comida o de un gran concierto.

Grandeza secular

Empezamos con lo que no te puedes perder: la Grand-Place. No por nada se la considera una de las plazas más bonitas del mundo… Cuando el atardecer se posa sobre la plaza y el sol ilumina los decorados de oro, el ambiente toma un aire mágico. Es ya costumbre que la gente se siente en el mismo suelo a tomarse un aperitivo con los amigos. Aunque parezca increíble, lo cierto es que, antiguamente, la plaza se utilizaba como aparcamiento. No puede faltar el Ayuntamiento, impresionante ejemplo de arquitectura gótica flamígera del siglo XV.

Los amantes de las compras y la belleza disfrutarán de las hermosas Galerías Saint-Hubert, una de las primeras calles comerciales cubiertas de Europa. Aquí podrás resguardarte de la lluvia y te encontrarás con chocolaterías de alta gama, boutiques de lujo, restaurantes y cafés. Si lo que quieres es escapar del ajetreo de la ciudad, puedes acercarte al Cinéma Galeries, explorar la librería Tropismes o visitar la impresionante catedral de San Miguel y Santa Gúdula, a tiro de piedra.

De Manneken Pis a Jacques Brel

No puede faltar el niño más travieso del país, el Manneken Pis. Es una estatua modesta, pero su enorme ropero (desde trajes de gaucho argentino hasta trajes de Toots Thielemans) compensa su sobriedad. En la rue du Chêne existe un museo en el que se puede ver su vestimenta al detalle.

Acércate a la plaza Saint-Jean si te apetece conocer un ejemplo de heroísmo en tiempos de guerra. Aquí se alza orgullosa la estatua de Gabrielle Petit, primera escultura europea de una mujer de clase obrera. Fue una heroína de la resistencia bruselense durante la Primera Guerra Mundial que acabó pagando su lucha con la vida.

La estatua de Jacques Brel se encuentra un poco más lejos, en la plaza de la Vieille Halle aux Blés. ¿Eres fan de «Ne me quitte pas»? Visitar el Museo Brel o seguir la ruta Brel a través de la ciudad te puede interesar. C’était au temps où Bruxelles dansait…

Statue of the famous singer Jacques Brel, which entitled L'envol (The Flight), in the scene of colourful house at Place de la Vieille Halle aux Bles.

Pasear por el boulevard Anspach

Hasta hace poco, el bulevar Anspach era una arteria gris reservada a los coches que atravesaban el centro; pero gracias a la acción de los bruselenses y sus pícnics el ayuntamiento ha convertido la calle en una animada zona peatonal. Toma asiento en una de las muchas terrazas de esta calle para ver pasar a los «Brusseleirs» y a los turistas de todo el mundo.

El emblemático edificio de la Bolsa ocupa una posición central. Aunque actualmente se encuentra en plena renovación, hay planes para que este año albergue un museo de la cerveza, así como salas de reunión con bancos, salas de exposiciones y un restaurante. Mientras tanto, puedes sentarte y relajarte en las cafeterías de los alrededores: en el famoso Cirio, de estilo art nouveau, podrás probar el típico «half-and-half», una mezcla típica bruselense de vino blanco y espumoso.

Más que cerveza

Los gofres y el chocolate nunca andan lejos, especialmente en las callejuelas del centro de la ciudad. Sin embargo, los amantes del oro líquido también tienen bastante de donde elegir, con famosos templos cerveceros como el Delirium Café, Poechenellekelder o À la Mort Subite. Puedes probar cervezas artesanales de todo el mundo en el Gist. Si lo que buscas son locales emblemáticos, te recomendamos ir a la antigua posada In't Spinnekopke, la antigua sede de los artistas surrealistas y CoBrA La Fleur en papier doré o sumergirte en el mundo de la chanson francesa en Goupil Le Fol. 

¿Irse de copas se vuelve más difícil con los niños a la espalda? Embárcalos en una deliciosa aventura hacia el museo del chocolate Choco Story o dales un paseo educativo en la Wolf. También les encantará los numerosos murales de la ruta del cómic del centro de la ciudad. Después podrás disfrutar de una buena comida en el restaurante familiar Houtsiplou. 

La cocina bruselense puede degustarse en Nüetnigenough o en Aux Armes de Bruxelles, mientras que los sabores más exóticos se encuentran en el restaurante sirio Baladi o en el iraní Caspian. El Café Charbon y el fish-and-chips de Bia Mara también valen la pena. Woodpecker 47 ofrece un delicioso almuerzo y Corica tiene el mejor café. La Table de Mus es una visita obligada para los foodies con un presupuesto un poco más amplio. 

Colores del arcoíris y templos de la música

Recomendamos a los más fashionvictims el Museo de la Moda y el Encaje (con diez mil prendas desde el siglo XVI hasta nuestros días), junto a las tiendas vintage y concept stores del barrio de Saint-Jacques. Esta zona también se conoce como el Rainbow Village, porque los bares LGBTQIA+ como Le Belgica se aseguran de ofrecer un ambiente animado. The Agenda es un auténtico paraíso para jóvenes queers y personas no binarias. Y los amantes del género no pueden dejar de visitar el cabaré de drag queens Chez Maman o el Mademoiselle: RuPaul aún podría aprender un par de cosas aquí...

¿El jazz te suena mejor? Entonces The Music Village es sin duda el sitio ideal. Si quieres ir a un concierto, La Madeleine o l’Ancienne Belgique son dos grandes referentes que no puedes perderte. ¿Te apetece más ir de club? El C12, en la Rue du Marché aux Herbes, te espera para terminar tu viaje por todo lo alto.

¿Satisfecho? Haz una parada en Plaizier antes de marcharte para comprar las postales más bonitas de Bruselas. Y ahora, ¡al siguiente barrio!

Getting there

  • Train: Brussels Central station
  • Metro 1 and 5: stops at Central Station, De Brouckère
  • Tram 3 and 4: stops at Bourse (the former Stock Exchange), De Brouckère
  • Bus: stops at the Grand-Place, Brussels Central Station