Arquitectura: Michel POLAK, 1930
Al ver brillar esta notable villa desde lejos, cuesta creer que esta joya arquitectónica haya estado abandonada durante años. La casa se compró y vendió varias veces antes de que la Fundación Boghossian la comprase, la cual ha creado un centro de arte y diálogo entre las culturas oriental y occidental. Tras una renovación completa, la institución pudo abrir sus puertas al público en 2010. Este edificio encarna los ideales del Art Déco: simetría, líneas sobrias y rígidas, combinadas con materiales ricos. Naturalmente vamos allí por sus notables exposiciones, pero también simplemente para admirar su lujoso interior. No olvides echar un vistazo a la tienda que ofrece una colección de artículos de calidad y pasar por la cafetería y su bar americano, que muy pronto volverá a abrir sus puertas. Si hace buen tiempo, aprovecha el jardín de esculturas, o asiste a los espectáculos nocturnos y fiestas junto a la piscina ─al estilo Gran Gatsby─ con su sublime pérgola ovalada