El Centro

Calidez y patatas fritas en Marolles

De vuelta al centro de Bruselas. A priori, los barrios del Sablon y Marolles no tienen mucho en común; y aun así, al igual que en Marolles, en las alturas del Sablon hay una plaza con una iglesia, anticuarios, tiendas muy chic… (y, además, chocolateros de fama internacional); en Marolles, más abajo, están el mercadillo de la plaza du Jeu de Balle, los anticuarios, las tiendas vintage, la pista de skate... y la Friture Pitta de la Chapelle. A pesar de su aspecto rústico, merece la pena visitar este puesto de patatas fritas. Prueba de ello es la frecuente afluencia de entusiastas de este snack y su apreciación unánime por sibaritas de ambos barrios... ¡y de más allá!

Friture Pitta de la Chapelle, Rue Haute 25 1000 Bruxelles

  

Patatas fritas en la Grand-Place de Bruselas

Quizás pienses que ya lo conoces todo sobre el centro de la ciudad y sus tesoros, desde la zona de los museos hasta el pavimento de la Grand-Place y su esbelto ayuntamiento, y desde las Galerías Saint-Hubert hasta la plaza de la Monnaie, ¡sin olvidarnos de nuestro amigo meón! Pero Bruselas, que es una ciudad generosa, también tiene otro tesoro escondido en el centro: ¡sus crujientes patatas fritas! Dirígete a los alrededores de la Bolsa, donde encontrarás dos establecimientos imperdibles en los que hacer una pausa gastronómica entre visita y visita. El puesto de patatas fritas Tabora, en la calle del mismo nombre, tiene el secreto de unas patatas fritas tiernas por dentro y crujientes por fuera. Las largas colas que allí se forman a menudo confirman la buena reputación del establecimiento. Fritland, justo enfrente de la Bolsa, forma parte de la historia de una familia albanesa que ha atravesado muchas adversidades para sacar adelante este fritkot bruselense que regentan con orgullo desde hace dos generaciones.

Fritland, Rue Henri Maus 49 1000 Bruxelles

  

Patatas fritas y un paseo por Sainte-Catherine

Junto al oro deslumbrante de la Grand-Place se encuentra el barrio de Sainte-Catherine, perfecto para estirar las piernas. Aquí podrás descubrir el patrimonio de la ciudad con sus lugares culturales e históricos. Por supuesto, los muelles y la plaza de este barrio son los lugares perfectos para darse un festín de pescado y marisco, ¡pero no sólo eso! ¿Eres fan del «less is more» y te gustaría probar unas estupendas patatas fritas? Entonces pásate por Chouke, la nueva joya oculta de Bruselas que tiene a locales y turistas enamorados por igual. Y si eres un amante de las patatas fritas un poco más gourmet, entonces te encantará Frites Atelier, la dirección bruselense de las patatas fritas «de autor» del chef Sergio Herman.

 

Frites Atelier, Rue Sainte-Catherine 32 1000 Bruxelles