Ya lo hemos dicho antes: si quieres catar lo mejorcito del mar, lo encontrarás en las plazas Marché aux Poissons y place Sainte-Catherine. Cuentan con muchos restaurantes que sirven excelentes mejillones, marisco y pescado. Recomendamos encarecidamente la marisquería Noordzee. Con buen tiempo, saca sus mesas altas a la terraza y, con una copa de vino blanco para acompañar, podrás degustar sus deliciosas croquetas caseras de gambas, sopa de pescado o «fish à la plancha». En La Belle Maraîchère catarás lo mejor de la Bruselas de antaño. Sirve fenomenales platos de pescado, los que podrás disfrutar en compañía de famosos lugareños, turistas y amantes de la buena mesa. ¿Está completo otra vez? No pasa nada. Acude a Le Vismet un poco más adelante. Allí, verás al chef Tom Decroos dirigiendo su cocina abierta con vistas al interior de buen gusto con su ambiente informal y típico de Bruselas.
En los últimos años, muchos chefs de vanguardia se han instalado en las inmediaciones de la puerta Vlaamsepoort, al final de la rue de Flandres. Hablamos de jóvenes chefs (¡y «chefas»!) que no se despeinan ante las estrellas, sino que apuestan decididamente por una cocina contemporánea, local y con respeto por la ciudad y el planeta. No dejes de entrar en Nightshop un jueves, viernes o sábado, incluso en los momentos más imposibles. Quedarás gratamente sorprendido en todo momento con sus excelentes creaciones y su fantástico vino natural. En Aster te espera un menú del día con una decena de excelentes platos recién sacados del fuego de las brasas. En las inmediaciones también se encuentra Kline, un establecimiento que apuesta por la cocina «brutalista» con exquisitos platos para compartir.
Si te apetece un bocado rápido, tienes muchas opciones en el barrio. Pita The Original es una de ellas, sobre todo si te gusta el jugoso «gyros» griego. En Rambo, encontrarás la mejor hamburguesa «smashburger», crujiente al primer bocado y que se deshace en la boca. ¡No te la pierdas! Y si quieres catar un bocado muy belga, no dejes de pasar por Chouke Fritkot y pedir patatas fritas doradas en una típica bolsa puntiaguda de antaño. Ah, otro consejo experto. Si no hay demasiada gente haciendo cola en la carnicería Dierendonck te recomendamos que entres rápidamente para pedir un delicioso rollo de carne o una hamburguesa de wagyu.
Que Bruselas también es la meca de los amantes del buen café no se queda más patente en ningún sitio que en este barrio. Mok ocupa un lugar destacado en el ranking «The World’s 100 best Coffee Shops». La renombrada marca de café de Bruselas Wide Awake Coffee tiene dos tiendas en las inmediaciones y Koul es –cómo no– una de las cafeterías más cool del continente. Por cierto, ¿habrá mejores pasteis de nata fuera de Portugal que en Forcado en la calle Dansaertstraat? Não creio, amigo.
Un consejo para las familias: Chicago Café ha abierto una trattoria en la rue de Flandres.