Los barrios Dansaert y Sainte-Catherine: animados y a la moda

28 enero 2026

Pegados al centro histórico se encuentran los barrios de Sainte-Catherine y Dansaert. Se funden de forma natural entre sí y se complementan a la perfección. Son todo un reclamo para los epicúreos y los amantes de la buena vida. 

Dansaert es quizás el barrio céntrico más de moda de la ciudad. Con tantas boutiques de moda, tiendas conceptuales, de diseño y vintage, además de bares y coctelerías, tanto los hipsters como los amantes de la moda se imaginarán en el séptimo cielo. El barrio de Sainte-Catherine es conocido sobre todo por su oferta gastronómica, pero ofrece mucho más.

Justo en medio discurre la Rue de Flandre (Calle de Flandes), no en vano nombrada la 11ª calle más cool del mundo por TimeOut en 2025. Sigue nuestros consejos, sumérgete en ambos barrios y descubre en persona por qué son tan populares.  

Paseo por el patrimonio del barrio de Sainte-Catherine

El barrio de Sainte-Catherine es conocido por su excelente oferta de restaurantes, bares y pubs. El hecho de que haya tantas marisquerías tiene que ver con el pasado del barrio. Durante siglos, la zona fue la lonja del pescado y el puerto de Bruselas. Los nombres de las plazas y calles como Vismet, quai aux Briques, quai au Bois à Brûler, quai au Foin y quai du Commerce son testigos mudos de ello.

Pero este barrio es mucho más que el meca de los amantes de la buena comida. El barrio luce un rico patrimonio que refleja su desarrollo a lo largo de los siglos: desde el centro de la ciudad medieval hasta el barrio urbano contemporáneo. Entre los monumentos más llamativos se encuentran la iglesia de Santa Catalina, la medieval Torre Negra del siglo XIII y la iglesia de San Juan Bautista en el Beaterio. Donde antes estaba el mayor beaterio de Europa, desde 1827 se erige la Gran Casa de Dios (Grand Hospice o Instituto Pacheco). Es un espléndido ejemplo de la reinvención contemporánea del patrimonio histórico. También merece la pena: a tiro de piedra de aquí podrás explorar la historia de la francmasonería belga.

En la rue de Flandres, no dejes de visitar también la Maison de la Bellone, una hermosa casa patricia del siglo XVII que ahora alberga la Casa de las Artes Escénicas. Y si quieres rematar tu jornada con una exposición sobre Bruselas en un ambiente distendido, los Halles Saint-Géry son el punto final ideal. Este antiguo mercado cubierto de estilo neorrenacentista flamenco se convertirá pronto en un patio de especialidades culinarias bruselenses.

Ir de compras con estilo: el barrio de Dansaert

Pionera, vintage, elegante o extravagante... Bruselas es muy ecléctica en lo que a la moda se refiere. Sea cual sea tu estilo o presupuesto, siempre encontrarás algo a tu gusto en las boutiques de moda en Dansaert. Podrías empezar en la calle Antoine Dansaert, con establecimientos como Stijl, Icon y Dries Van Noten, tres ejemplos de las muchas tiendas de moda que encontrarás. Si estás buscando joyas contemporáneas, no dejes de entrar en NOJ (Non Ordinary Jewelry) y Sakia Hutt. Otras tiendas que destacan son la boutique-taller de Valérie Berckmans, Encré Atelier y Centreville Store. 

¿Te encanta todo lo que huele a vintage? Pues entra en Foxhole, Think Twice, Isabelle Bajart y Docks Caviar. Y si los productos éticos y revalorizados son lo tuyo, no podrás perderte tiendas como Retro Reset, Aesthete Kidswear y Vêtue.

Ya que estamos con el tema, merece especial atención MAD Brussels, el instituto de la moda y del diseño situado en la place du Nouveau Marché aux Grains, que a menudo organiza exposiciones de talentos principalmente bruselenses. 

¿Croquetas de gambas o stoemp saucisse?

Ya lo hemos dicho antes: si quieres catar lo mejorcito del mar, lo encontrarás en las plazas Marché aux Poissons y place Sainte-Catherine. Cuentan con muchos restaurantes que sirven excelentes mejillones, marisco y pescado. Recomendamos encarecidamente la marisquería Noordzee. Con buen tiempo, saca sus mesas altas a la terraza y, con una copa de vino blanco para acompañar, podrás degustar sus deliciosas croquetas caseras de gambas, sopa de pescado o «fish à la plancha». En La Belle Maraîchère catarás lo mejor de la Bruselas de antaño. Sirve fenomenales platos de pescado, los que podrás disfrutar en compañía de famosos lugareños, turistas y amantes de la buena mesa. ¿Está completo otra vez? No pasa nada. Acude a Le Vismet un poco más adelante. Allí, verás al chef Tom Decroos dirigiendo su cocina abierta con vistas al interior de buen gusto con su ambiente informal y típico de Bruselas. 

En los últimos años, muchos chefs de vanguardia se han instalado en las inmediaciones de la puerta Vlaamsepoort, al final de la rue de Flandres. Hablamos de jóvenes chefs (¡y «chefas»!) que no se despeinan ante las estrellas, sino que apuestan decididamente por una cocina contemporánea, local y con respeto por la ciudad y el planeta. No dejes de entrar en Nightshop un jueves, viernes o sábado, incluso en los momentos más imposibles. Quedarás gratamente sorprendido en todo momento con sus excelentes creaciones y su fantástico vino natural. En Aster te espera un menú del día con una decena de excelentes platos recién sacados del fuego de las brasas. En las inmediaciones también se encuentra Kline, un establecimiento que apuesta por la cocina «brutalista» con exquisitos platos para compartir.

Si te apetece un bocado rápido, tienes muchas opciones en el barrio. Pita The Original es una de ellas, sobre todo si te gusta el jugoso «gyros» griego. En Rambo, encontrarás la mejor hamburguesa «smashburger», crujiente al primer bocado y que se deshace en la boca. ¡No te la pierdas! Y si quieres catar un bocado muy belga, no dejes de pasar por Chouke Fritkot y pedir patatas fritas doradas en una típica bolsa puntiaguda de antaño. Ah, otro consejo experto. Si no hay demasiada gente haciendo cola en la carnicería Dierendonck te recomendamos que entres rápidamente para pedir un delicioso rollo de carne o una hamburguesa de wagyu.

Que Bruselas también es la meca de los amantes del buen café no se queda más patente en ningún sitio que en este barrio. Mok ocupa un lugar destacado en el ranking «The World’s 100 best Coffee Shops». La renombrada marca de café de Bruselas Wide Awake Coffee tiene dos tiendas en las inmediaciones y Koul es –cómo no– una de las cafeterías más cool del continente. Por cierto, ¿habrá mejores pasteis de nata fuera de Portugal que en Forcado en la calle Dansaertstraat? Não creio, amigo.

Un consejo para las familias: Chicago Café ha abierto una trattoria en la rue de Flandres.

¡La cerveza hace la juerga!

Tu visita a Bruselas no estará completa si no te has tomado una buena cerveza en un bar típico. ¿Donde? Recomendamos el acogedor Walvis al final de la rue Antoine Dansaert. También Barbeton, Barré y Chez Lutgarde se han ganado con creces sus galones. Y el bar de Brussels Beer Project es una visita obligada si quieres degustar creaciones recién tiradas en la guarida de esta extraordinaria fábrica de cerveza. También puedes acudir a Brasserie Surréaliste, un restaurante festivo y cervecería en un edificio art déco en la place Nouveau Marché aux Grains.

La rue de Flandres también es ideal si quieres sumergirte en una auténtica aventura cervecera con toque bruselense. En Roskam, por ejemplo, con su excelente surtido y conciertos de jazz los domingos por la noche. En Au Laboureur y Au Derby estarás entre los bruselenses de pura cepa. En la plaza Vismarkt están Café Merlot, Le Cheval Marin y Au Bassin. ¿Prefieres una buena copa de vino? Pues acude a La Flaque. Bar des Amis y Billie en la rue Sainte-Catherine tampoco te defraudarán. 

¿Y tras ponerse el sol?

Por la noche, también hay mucho que hacer en esta zona. ¿Te gusta la danza, el teatro y otras artes escénicas? Pues asiste a un espectáculo fuera de serie en el peculiar teatro urbano KVS o en el deslumbrante Théâtre National? Si el teatro experimental y de reflexión es lo tuyo, también puedes ir al teatro de la bolsa o Beursschouwburg. Estos lugares de encuentro multidisciplinares siempre programan lo último y están profundamente arraigados en la realidad de Bruselas.

¿Prefieres algo más alegre? Coge tú mismo un micrófono. Alquila una sala de karaoke temática en Karafun y pásalo en grande con tu grupo.

Para los que quieran mover las piernas y mostrar sus elegantes movimientos de baile está Madame Moustache. En este bar de baile tipo cabaré al que le falta una tuerca, nada de tecno, sino más bien una ecléctica mezcla de pop, funk, kitsch y retro. Otro eterno favorito de los fiesteros nocturnos es Archiduc, un emblemático bar de jazz situado en un bello edificio art déco. En este establecimiento, el ambiente está asegurado.

KFK Hope, Lava, Lord Byron, Archipel... La lista de bares donde puedes pasarlo en grande hasta las tantas es extensa. En las propias inmediaciones de los Halles Saint-Géry ya podrás ir de pub en pub todas las noches. Y los locales cerveceros anteriores también merecen una mención en este sentido. O sea, no te aburrirás fácilmente, ¡que quede claro! 

Cómo llegar:

  • Metro: líneas 1 y 5 – paradas Sainte-Catherine, Compte de Flandre.
  • Tranvías 51, 4, 10
  • Bus: 33, 86, 48, 95