A veces tendemos a olvidarlo: Bélgica es una monarquía constitucional, donde, según la fórmula consagrada, el rey reina pero no gobierna. Desde la independencia de nuestro país, la monarquía ha dejado su huella en el territorio bruselense y, aún hoy, sigue haciendo de Bruselas una ciudad real. En modo prestigio, partamos juntos a descubrir los contornos reales de la capital…
En el centro de Bruselas: el barrio real
La parte alta de la ciudad cuenta con su barrio real, con el emblemático Palacio Real de Bruselas, resultante de la unión de varios edificios que datan de finales del siglo XVIII y constituye el lugar de trabajo del rey. El palacio suele estar abierto al público durante unas semanas, en julio y agosto, coincidiendo con las celebraciones del 21 de julio (fiesta nacional). Quedarás cautivado por el esplendor de los numerosos salones, salas y galerías.
¿Sabías que…? El rey se desplaza diariamente desde su residencia de Laeken hasta su lugar de trabajo, todas las mañanas. A veces, la jornada del rey está marcada por acontecimientos especiales, como la visita de una personalidad pública (jefe de Estado, embajador, etc.) o el desfile del 21 de julio. En esas ocasiones puede contar con la protección de una escolta a caballo – estos jinetes forman parte de la Policía Federal.
Los alrededores del Palacio Real también están impregnados del sello de la monarquía. El Parque de Bruselas, comúnmente conocido como Parque Real, linda con el Palacio y antiguamente constituía el jardín del palacio de Coudenberg, antecesor del Palacio Real. Sus senderos y céspedes perfectamente rectilíneos invitan al descanso. Al dar la vuelta al palacio, verás, en la callejuela Brederode, el «Chalet noruego» o «Chalet suizo», encargado por Leopoldo II a un arquitecto noruego para albergar las oficinas de la administración de sus territorios africanos.
En Laeken: el Dominio Real y sus alrededores
El trazado real conecta dos importantes propiedades reales: el Palacio Real de Bruselas y el castillo de Laeken. Este, cuyo núcleo principal data de 1784, constituye la residencia del rey y su familia. No es posible visitarlo, pero sí se pueden visitar los famosos Invernaderos Reales de Laeken, contiguos al castillo. Esta suntuosa obra de cristal es obra de Alphonse Balat, uno de los principales arquitectos del rey Leopoldo II. Los invernaderos están abiertos al público durante tres semanas en primavera. La visita incluye un paseo por los jardines del Dominio Real.
En el parque público de Laeken se erige el Monumento a la Dinastía, un memorial neogótico de 43 metros de altura diseñado en homenaje al primer rey de Bélgica, Leopoldo I. En los límites del parque se encuentra la famosa iglesia de Notre-Dame de Laeken, construida tras la muerte de la primera reina de Bélgica, Luisa María de Orleans, y que incluye una cripta, lugar de sepultura de los miembros de la familia real. La iglesia y su notable cementerio están abiertos en horario habitual., mientras que la la cripta es accesible solo en fechas muy concretas.
El trazado real conecta dos importantes propiedades reales: el Palacio Real de Bruselas y el castillo de Laeken. Este, cuyo núcleo principal data de 1784, constituye la residencia del rey y su familia. No es posible visitarlo, pero sí se pueden visitar los famosos Invernaderos Reales de Laeken, contiguos al castillo. Esta suntuosa obra de cristal es obra de Alphonse Balat, uno de los principales arquitectos del rey Leopoldo II. Los invernaderos están abiertos al público durante tres semanas en primavera. La visita incluye un paseo por los jardines del Dominio Real.
En el parque público de Laeken se erige el Monumento a la Dinastía, un memorial neogótico de 43 metros de altura diseñado en homenaje al primer rey de Bélgica, Leopoldo I. En los límites del parque se encuentra la famosa iglesia de Notre-Dame de Laeken, construida tras la muerte de la primera reina de Bélgica, Luisa María de Orleans, y que incluye una cripta, lugar de sepultura de los miembros de la familia real. La iglesia y su notable cementerio están abiertos en horario habitual., mientras que la la cripta es accesible solo en fechas muy concretas.
¿Sabías que…? El parque Duden en Forest es muy conocido entre los amantes de los espacios al aire libre. Está flanqueado por el estadio Marien, de estilo Art Déco, ocupado por el equipo de fútbol Union Saint-Gilloise. El parque y el estadio forman parte de la Donación Real, ¿lo sabías? Fue fundada en 1930 por el Estado belga con el fin de gestionar, mantener y conservar el patrimonio mueble e inmueble (parques, bosques, edificios, etc.). Este patrimonio procedía de la donación realizada por Leopoldo II al Estado belga de una impresionante serie de bienes adquiridos durante su reinado. Una parte de las propiedades se pone a disposición del rey, como por ejemplo el castillo y el parque de Laeken, mientras que otras se alquilan o se explotan. Como el parque Duden y el estadio Marien.